La Cámara Argentina de Internet (CABASE) envió a la Comisión de Comunicaciones e Informática de la Cámara de Diputados una comunicación en la que expresa su postura respecto a las últimas modificaciones al proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales.
Manifiesta allí, en primer lugar, que "una oposición al ingreso de las empresas telefónicas al mercado de la TV por Cable puede ser válida para el caso de las empresas Telefónica de Argentina S.A. y Telecom Argentina S.A., pero no para el resto de las empresas licenciatarias de servicios de telecomunicaciones".
Estas últimas, según CABASE, "sufrieron la presión ejercida por las monopólicas (al aplicarles fuertes condiciones para contratar servicios e interconexión) pero, aún así, y por la aplicación de conceptos innovadores en la gestión operativa y por las importantes inversiones realizadas en la tecnología aplicada a sus redes, estas nuevas empresas competitivas lograron mejorar de manera considerable la calidad de prestación de servicios de telecomunicaciones en el país e, incluso, hacerlo a precios menores a los que vendían sus servicios las monopólicas".
En segundo término, "las nuevas empresas de telecomunicaciones no pueden nunca ser monopólicas" ya que, si por un lado "Telefónica y Telecom mantienen una facturación conjunta de más de 17 mil millones de pesos anuales, la facturación de las nuevas empresas competitivas no supera el 2% de ese monto. Aún así, y por la lógica competitiva que debe implementar el nuevo ingresante a un mercado con prestadores dominantes, los servicios prestados por estas nuevas empresas son de calidades superiores a la de los prestadores históricos, situación que, además, permitió prestar servicios de telecomunicaciones inéditos en el país".
Para CABASE, "lo que no debe permitirse es el sextuple play" que "por sus posiciones monopólicas podrían brindar Telefónica y Telecom, esto es una oferta integrada y anticompetitiva de Telefonía Fija + Internet + TV Cable + Telefonía Móvil + Internet Móvil + Radiodifusión Móvil", ya que "la Argentina perdería toda posibilidad de un mercado de radiodifusión competitivo y con una oferta pluralista". |