Hace treinta años, en 1978, Bosch comenzó la producción en serie de los Sistemas de Frenos Antibloqueo (ABS), estableciendo la base de todos los sistemas activos de seguridad de los vehículos.
El sistema previene que las ruedas se bloqueen, manteniendo el vehículo estabilizado aún con las frenadas más bruscas, permitiendo al conductor un margen de maniobra para evitar accidentes.
Este desarrollo de la empresa, que producirá cerca de 21 millones de ABS en 2008, fue la primera solución eficiente y confiable para su utilización en automóviles.
La función del ABS -que se amplió en 1986 con el Sistema de Control de Tracción (TCS) y en 1995 con el Programa Electrónico de Estabilidad (ESP), todas también innovaciones de Bosch-; logró en el 2007, que más del 75% de los vehículos nuevos de todo el mundo fueron equipados con el sistema.
