Durante un discurso en la localidad bonaerense de Berazategui donde inauguró siete emprendimientos industriales, Cristina Fernández señaló que "Fue precisamente la intervención de esta presidenta -reconocida por los propios directivos de esa empresa- lo que les permitió obtener por el 60 por ciento de las acciones expropiadas la bonita suma de 1.970 millones de dólares. Es un muy buen precio y estamos muy contentos de haber intervenido. Pero nos hubiera gustado que los primeros 400 millones que ya cobraron los hubieran depositado en algún banco de la Argentina".
Luego la presidenta agregó que "no se puede ser argentino para pedir y extranjero para depositar dinero afuera. Nobleza obliga, a pesar de la libertad que todos tienen para disponer de sus bienes". "Nos hubiera gustado que adoptasen esa decisión porque al depositar en el exterior -en algún país que ingresó en recesión o atraviesa la crisis- ello no garantizó nada mejor que la Argentina. Sin embargo, continuaremos trabajando y defendiendo los intereses de inversores, productores y trabajadores, aunque prefieran depositar ese dinero en otra nación", puntualizó.
Comunicado de la UIA
Casi simultáneamente con el discurso de la presidenta la Unión Industrial Argentina (UIA) emitió un comunicado en el que expresa que: "Atento a las reiteradas acciones que han implicado la estatización de empresas de capitales de origen Mercosur en la República Bolivariana de Venezuela, la Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina solicita a las autoridades argentinas rever la decisión de incorporar a Venezuela como miembro pleno de dicho mercado común.
Las condiciones básicas para que un país se incorpore al Mercosur incluyen aceptar, tal cual lo establece el art. 2 de la ley 23.981 que aprueba el Tratado de Asunción, "...la coordinación de las políticas macroeconómicas y la complementación de los diferentes sectores de la economía, con base en los principios de gradualidad, flexibilidad y equilibrio" son aspectos clave para la integración regional."
Las decisiones sistemáticamente adoptadas por el Gobierno venezolano son contrarias a estas condiciones, mostrando una posición de absoluta asimetría respecto a las ofrecidas por los restantes países del bloque, poniendo en riesgo el proceso de integración regional, y representan un cambio sustancial respecto a las circunstancias bajo las cuales el Congreso Argentino aprobó el ingreso de Venezuela al Mercosur.
En este sentido, las recientes expresiones del Presidente Hugo Chávez respecto a que las inversiones brasileñas no están incluidas en el proceso de estatización de su gobierno, lejos de promover la integración, parecen fomentar la división entre los países del bloque.
Por otra parte, la UIA ha recibido consultas de las entidades de representación empresarial de los países miembros del bloque para evaluar acciones conjuntas que tiendan a dar respuesta a esta situación y a continuar con el proceso de integración, condición esencial para nuestro desarrollo. A tal efecto, se ha convocado a una reunión urgente del Consejo Industrial del Mercosur en Montevideo." |