Así lo indicaron el titular de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas, Adolfo Ablático y los titulares de Los Grobo, Gustavo Grobocopatel; de Nordelta, Eduardo Constantini; de Grupo ASSA, Roberto Wagmaister, y de OfficeNet, Santiago Bilinkis. |
Ablático dijo tras la apertura del XII Encuentro Anual de ACDE, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas sobre el tema "Argentina: de las crisis al progreso", que "es hora de que admitamos que, desde hace más de medio siglo, no estamos acertando en las decisiones que hemos tomado para lograr el progreso en paz y con equilibrio social.
El problema está en las conductas de la sociedad". El dirigente señaló que "hemos construido poco valor, entendiéndose esto por capital social. Muchas veces hemos destruido valor, y a tasas récord. La decadencia está originada en las conductas apartadas de la verdad y el bien común".
Por su lado, Grobocopatel afirmó que el país requiere de "un nuevo contrato entre el Estado, las empresas y la sociedad". Puesto que "la Argentina es una sociedad que tiene Estado, no tenemos que discutir si hay Estado, sino si ese Estado es bueno, y abogar por reglas claras y estables".
El empresario rural sostuvo que en el país "hay soja porque se hizo en los últimos 20 años una revolución extraordinaria en el campo, donde se generó un ambiente de organizaciones público-privadas trabajando en red con especialistas. Pudieron transformarse en productores quienes no eran hijos de un productor. Hubo una movilidad social enorme. Fue un proceso de creación de valor y competitividad extraordinarios", agregó.
Por su lado, Constantini expresó que "tenemos un Estado ausente en las instituciones y un sector privado que tiene baja participación en la promoción de la inversión de las ONG". El titular del Museo Malba, precisó que se verifica "falta de política y estrategia de país que otorgue peso a los artistas en la industria del desarrollo cultural". Por ello, opinó que "sería muy bueno para un político que se asocie con una empresa para que incremente sus inversiones sociales o que nos convoque para que ayudemos mas a los hospitales y los colegios".
En tanto, Wagmaister dijo que su empresa "es hija de la política de apertura, del Estado que dejó de ser empresario y pasó a ser un estado moderno". Explicó que "gracias a esa enorme inversión en infraestructura" que hubo en la década pasada hoy es posible el desarrollo de las empresas de software en el país y consideró que "la internacionalización es lo que necesita un país para jugar un rol en la aldea global".
Por su lado, Bilinkis, titular de OfficeNet, destacó la importancia del rol de los empresarios en el desarrollo: "El crecimiento económico proviene de las pequeñas, medianas y las grandes empresas y para ello hay que formar empresarios talentosos y comprometidos", dijo.
El economista Jorge Forteza, miembro del Consejo de Administración de la Universidad de San Andrés, introdujo la charla indicando que "en todos los países que han cambiado hubo políticos, empresarios, intelectuales y representantes gremiales. Esas coaliciones luego se transformaron en instituciones".
A su vez y por último, el economista Pablo Gerchunofff indicó que "el tipo de problema sistemático de la Argentina responde a que el país es menos rico de lo que creemos, y eso nos lleva muchas veces a un cierto tipo de conflicto, de inestabilidad, de volatilidad, lo que provoca un crecimiento más bajo y una tendencia a la decadencia".
El encuentro contó también con la presencia de Luis Pagani (Arcor y AEA), Enrique Cristofani (Santander Río), Luis Betnaza (Techint), Eduardo Caride (Telefónica), José Aranda (Clarín), Julio Saguier (La Nación) y Ricardo Lima (Loma Negra). |