Coface publicó sus previsiones estimando una recesión mundial del -2,5% en 2009 (países industrializados: -3,9% y países emergentes: +0,7%) y un crecimiento positivo pero leve del 1,7% en 2010. Ahí señala que la recuperación esperada en 2010 es débil para los países industrializados (0,5%), pero mejor para los países emergentes (4,1%). Esta nueva estimación integra una baja del crecimiento más fuerte de lo previsto a principio de este año, aunque presupone que esta caída se detendrá en las próximas semanas.
Según la estimación, el diferencial de crecimiento mundial entre 2007 y 2009 alcanza 6,6 puntos, una contracción de importancia excepcional. La CEI y Europa emergente son las zonas donde la caída del crecimiento es más significativa. Ante el decepcionante panorama mundial, Coface realizó últimamente 13 nuevas revisiones de calificaciones a la baja, principalmente para economías pequeñas o medianas fuertemente dependientes del comercio internacional. Ya en enero, la firma había rebajado o puesto bajo vigilancia negativa a 22 países y a 47 en abril.
Europa Occidental parece haber alcanzado el fondo de la recesión. La mayoría de las calificaciones de los países europeos no cambian, excepto Austria, Países Bajos y Finlandia (calificaciones que pasan de A1 bajo vigilancia negativa a A2) a causa de la caída de la demanda interna. La firma coloca igualmente la calificación A3 de Portugal bajo vigilancia negativa por la fuerte contracción del consumo de los hogares y el retroceso de las exportaciones y de la inversión.
Europa emergente es la zona cuya economía real está más afectada por la crisis y cuyas divisas siguen siendo frágiles. Eslovaquia (A3) se coloca bajo vigilancia negativa por el marcado retroceso de la actividad económica, así como los Países Bálticos, a causa de la importancia de la recesión que pesa sobre las empresas más endeudadas.
América Latina demuestra cierta capacidad de resistencia frente a la crisis mundial, pero América Central sufre la recesión estadounidense. En este contexto, Coface coloca bajo vigilancia negativa a pequeñas economías como las de Costa Rica, El Salvador y Guatemala. En Venezuela se dificulta el acceso a la liquidez en dólares, lo que provoca un aumento de los retrasos de pago.
Asia Pacífico es el área que concentra la mayoría de las señales positivas. Ya se perciben indicadores de recuperación en las dos principales economías de la zona (India y China). No obstante, la firma mantiene la vigilancia negativa sobre la calificación A3 de China desde el mes de enero, a causa de los problemas recurrentes de las empresas del sector privado donde el riesgo de impago es más elevado.
Por último, se perciben algunas señales de fin de recesión, y la hipótesis de una débil y lenta recuperación en forma de « L inclinada » sigue siendo la más probable. Según François David, presidente de Coface, "algunos componentes de la economía real mejoran (ventas minorista, inmobiliario y pérdidas de empleo en Estados Unidos, y producción industrial en el Reino Unido); las encuestas sobre las expectativas de los inversores y consumidores están nuevamente orientadas al alza, y los actores financieros demuestran tener un apetito renovado para el riesgo. Nuestra hipótesis en L inclinada depende, no obstante, de la confianza, que sigue siendo frágil".
La misión de Coface es facilitar los intercambios comerciales entre empresas de todo el mundo, ofreciendo a sus 130.000 clientes cuatro líneas de negocio que permiten externalizar total o parcialmente la gestión, financiación y protección de sus cuentas por cobrar: seguro de crédito, factoring, calificación de empresas e información comercial y gestión de cobranza. Más del 45% de los 500 grupos corporativos más grandes del mundo son clientes de Coface, filial de Natixis, cuyos fondos propios a fines de diciembre de 2008 fueron de 13.400 millones de euros. |