Kiva.org, un portal de EE.UU., está revolucionando el crédito. La página web busca financiar con microcréditos a personas en países en desarrollo, a través de fundaciones u ONG locales que buscan los casos y los postulan en la página Web.
Andrés Soto, ejecutivo chileno de la empresa UES Comunicaciones, inscribió a su firma para probar cómo funcionan estas tecnologías del futuro. "Es muy interesante porque está la posibilidad de ayudar a gente que además es emprendedora, lo que nos parece la mejor manera de superar la pobreza", dijo después.
Mensualmente sin falta, a su cuenta de PayPal (sistema de pagos) llega la devolución del dinero que prestó en cuotas a varias personas.
Cada 37 segundos una persona invierte en un emprendimiento en alguno de los 37 países a los que llega Kiva. Pero donde este concepto se ha convertido en un verdadero fenómeno es cuando se aplica a préstamos entre personas. Las páginas web que funcionan con un lógica similar a la de Kiva viven un boom en países de Europa y EE.UU.
Se trata del P2P lending o préstamos persona a persona que buscan saltarse a instituciones bancarias y otras alternativas tradicionales, conectando a prestamistas con personas que buscan créditos de consumo.
Páginas web como la británica Zopa.com y la norteamericana Prosper son algunas de las plataformas que buscan crear una nueva alternativa de crédito basada en la filosofía de las redes sociales o Web 2.0 como Facebook, en el marco del cual, por cierto, nació una de las más importantes: Lending Club, cuya tasa promedio de interés es de 7,8% anual y la de un crédito de consumo en EE.UU de 12,16%, según datos de la Reserva Federal.
La morosidad en este portal es de sólo 0,2%, afirman sus dueños, los que ganan cobrando comisiones anuales a los inversionistas y por préstamo a los deudores.
El éxito ha sido tal que Lending Club -que tiene menos de un año- movió en sus primeros 6 meses US$ 3,5 millones y crece a una tasa del 100% cada mes.
La misma historia se repite con los otros portales, regulados por distintos organismos en los países en los que operan. Por ejemplo, los préstamos de Lending Club son regulados por las leyes del Estado de Utah, que le permiten operar en todo EE.UU. y Zopa tiene licencias de crédito de la Oficina de Libre Competencia británica.
Para que este tipo de portales funcione es imprescindible la disponibilidad de información financiera fiable. Zopa.com, por ejemplo, tiene una red de acuerdos con empresas como Equifax que verifican el historial de deudas y otros datos de las personas que se prestan antes de admitirlas como deudores.
La crisis subprime ha empujado aún más el desarrollo de este modelo de negocios llevándolo al P2C, es decir, a préstamos de personas a compañías.
Esta fue la idea del portal español Partizipa.com, que conecta a pequeños inversionistas directamente con proyectos empresariales, los que, en muchos casos, también son ideas aportadas por los usuarios. |