Desde mediados de los años ‘90, Irlanda, Erie o "Erin la isla verde" lideraba el crecimiento europeo, con un alza del PIB del 11,3% en 1997 y todavía del 10,4% en 2000, según Eurostat.
Este crecimiento, similar al de las economías asiáticas, era la envidia de sus vecinos y valieron al país el apodo de 'tigre céltico', que ahora pertenece al pasado. La noticia fue anunciada el lunes por la Oficina Central de Estadística de Dublín: el PIB se redujo en un 1,5% en el primer trimestre con respecto al mismo periodo en 2007. Esta contracción "confirma que el auge de la última década se ha finalmente detenido" y "parece muy probable que la
economía se dirija hacia una recesión bajo el impacto de la crisis en el mercado inmobiliario", dijo Jonathan Loynes, economista jefe de la firma londinense Capital Economics.
Si se cumple con la definición técnica de recesión -al menos dos trimestres consecutivos de contracción del PIB- sólo sería necesario otro trimestre de contracción para que el anuncio de recesión fuera cierto.
Es lo que prevé el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (ESRI, por sus siglas en inglés), que la semana pasada anunció una disminución del 0,4% del PIB a lo largo del año después de un crecimiento del 6% en 2007.
Esta sería la primera recesión desde 1983, de acuerdo con el ESRI. La principal causa de esta recesión es el cambio en el mercado inmobiliario, en particular la construcción de viviendas.
Alan Ahearne, profesor de la Universidad de Galway, Irlanda está dando todas las señales de una burbuja inmobiliaria a punto de estallar. "Eso siempre es doloroso", apuntó.
La hasta ahora floreciente construcción de viviendas, una de las principales fuentes de empleo en el país, se ha derrumbado en los últimos meses por el impacto de los tipos de interés más altos, el aumento del desempleo, el precio del petróleo y la apreciación del euro.
Como resultado, la actividad en la industria de la construcción se redujo en un 16,4% en el primer trimestre y la inversión en general ha disminuido en un 18,6%. |