El gobierno argentino derogó la Resolución 125, norma que puso en marcha el polémico esquema de retenciones móviles para las exportaciones de soja, girasol, trigo y maíz que ocasionó un prolongado conflicto entre el PE y el sector rural. |
El anuncio de la derogación de la Resolución 125 fue formulado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Carlos Fernández, durante una conferencia de prensa, tras una reunión con la presidenta Cristina Kirchner.
El ministro Alberto Fernández leyó el decreto firmado por la presidenta, en el que instruye al ministro de Economía para dar marcha atrás con la resolución ministerial del 11 de marzo que había establecido los nuevos gravámenes.
"Ordenamos dejarlas sin efecto para que puedan discutirse en democracia", anunció el jefe de gabinete. El 11 de marzo, el ex ministro martín Lousteau había fijado, por simple resolución ministerial, un esquema móvil de retenciones que ataba la tasa del impuesto a la cotización de los granos en el mercado internacional y que para el caso de la soja, de la que Argentina es tercer productor mundial, implicaba un aumento de más del 10%, desde el 35 % fijado en diciembre de 2007.
Para los productores, el impuesto era "confiscatorio" y corrió bastante agua bajo los puentes desde ese momento hasta que el Senado rechazó el jueves último el proyecto de ley en que se había transformado la resolución de Lousteau -pese a que contaba con media sanción de la Cámara de Diputados- gracias al inesperado y decisivo voto en contra del vicepresidente de la Nación, el mendocino Julio Cobos. |