Según dijeron el miércoles personas conocedoras del asunto, Chrysler, el tercer fabricante de autos de Estados Unidos, controlada por el fondo privado Cerberus Capital Management, ha estado en negociaciones con Tata acerca de su disposición para vender el Jeep Wrangler en la India y, eventualmente, en otros mercados asiáticos.
Además, Chrysler ha estado conversando con Fiat para arrendarle capacidad de producción de Chrysler en Norteamérica y cooperar en la distribución minorista en el mercado estadounidense, dijeron las fuentes.
Eso podría permitir a Fiat seguir adelante con sus planes de volver al mayor mercado automotor del mundo, y le permitiría a Chrysler recortar costos en un momento en que las ventas están cayendo y enfrenta crecientes presiones para que apuntale su efectivo.
Gerry Meyers, un profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad de Michigan y presidente ejecutivo de American Motors cuando éste era propietario de Jeep, dijo a Reuters que estaba claro que Chrysler necesitaba socios internacionales. "En mi opinión, claramente están bajo una presión financiera. Tal vez tengan presión sobre la liquidez. Hay muchas preguntas flotando en torno a cuánto más puede seguir adelante Chrysler con problemas como estos," añadió Meyers, para quien "la presión sobre Chrysler abre la puerta a un socio de los mercados emergentes".
Fiat y Tata ya tienen una sociedad. Fiat acordó este mes manejar el financiamiento de las marcas Jaguar y Land Rover de Tata en Europa, mientras que Tata dijo que estaba abierto a que Fiat vendiera su ultra-barato Nano en la India. |