Lula también buscará dar un nuevo impulso a la integración regional, para llenar el vacío dejado por las frustradas negociaciones de Ginebra, dijo este jueves en conferencia de prensa el portavoz presidencial, Marcelo Baumbach.
El mandatario brasileño viajará el domingo 3 de agosto a Buenos Aires y sostendrá reuniones con su colega argentina, Cristina Kirchner, además de promover un encuentro de empresarios de los dos países.
Argentina, al igual que otros aliados tradicionales, no concordó con el apoyo de Brasil a las propuestas presentadas en las negociaciones de Ginebra, que trataron de salvar la llamada Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Según Reuters los argentinos, entre otras cosas, temían una apertura excesiva del sector industrial, que es exigido a las naciones en desarrollo por los países ricos.
En esos momentos la cancillería argentina emitió una severa declaración que contrastó con la posición asumida por Brasil en Ginebra. "Brasil siempre actuó como un consultor de consenso durante las negociaciones y siempre hizo todo lo posible para acomodar los intereses de sus socios del Mercosur, e incluso para promover esos intereses ante los demás miembros de la OMC", afirmó Baumbach.
Los cancilleres de la unión aduanera Mercosur -integrada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- se habían reunido el 14 de julio en Río de Janeiro para coordinar posiciones antes de la reunión de esta semana en Ginebra. "En el momento actual vivimos una coyuntura en que los países están dejando asentar la polvareda" tras el fracaso de las conversaciones de la Ronda Doha, dijo Baumbach.
También indicó que la idea de Lula es que se deben "fortalecer los mecanismos de integración regional para, en la medida en que trabajamos en la construcción del Mercosur, podamos llenar de la mejor manera ese espacio dejado por los acontecimientos de Ginebra". "Se abrió un nuevo momento, que es un momento de reflexión sobre los caminos a seguir", observó.
Baumbach agregó, sin embargo, que el principal objetivo de la visita del mandatario a Buenos Aires era "reafirmar la importancia del sector privado en la integración". Lula y Fernández, quienes mantendrán reuniones privadas, inaugurarán un encuentro de empresarios de los dos países el lunes, en un seminario que debatirá "las relaciones económicas y comerciales, las inversiones recíprocas y el futuro de la integración", precisó.