El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, aseguró -en medio de una disputa con el vice de la entidad, Ignacio de Mendiguren- que el índice de 0,4 por ciento anunciado por el INDEC "no es el número" de la inflación correspondiente a julio ya que tuvo "un valor superior". |
No obstante, Lascurain se excusó de opinar sobre cuál sería la cifra de aumento de precios porque "el tema inflacionario es delicado, y con el recuerdo que tenemos los argentinos, es absolutamente delicado como para tratarlo ligeramente y dar números que muchos están tirando al azar".
Pero el vicepresidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, apuntó hoy con dureza contra Lascurain, titular de la entidad, y lo acusó de defender al INDEC porque tiene "compromisos con el Estado". De Mendiguren aseguró a una radioemisora que "no tengo ningún tipo de compromiso con la obra pública, ni soy proveedor del Estado como para poder ser influido por alguna presión determinada. Yo tengo la obligación de decir con claridad lo que el sector está pasando".
Con esta disputa, los hombres de la UIA aparecen ahora virtualmente divididos entre quienes apoyan al gobierno y quienes comenzaron a cuestionarlo.
Lascurain es presidente de una empresa que en pocos días iniciará la construcción de una central eléctrica en la localidad bonaerense de Villa Gesell, tras adjudicarse la licitación pública de la obra que demandará una inversión de 90 millones de dólares a pagar por el Estado.
Más allá de esta reyerta interna en la cúpula de la central industrial, el cuestionado Indice de Precios al Consumidor (IPC) adjudicó a julio una inflación de apenas 0,4 por ciento, prácticamente un tercio de lo que los privados calcularon para el séptimo mes del año.
El INDEC difundió así, nuevamente, una cifra de inflación alejada de las estimaciones privadas y de la percepción social, en medio de renovadas críticas y protestas de un sector de los empleados del organismo.
Por su parte, la calificadora de riesgo Standard & Poor's disminuyó su calificación soberana de largo plazo en moneda local y extranjera al enterarse de las cifras del INDEC: pasó a la Argentina de B+ a B, colocándola en el mismo nivel que Paraguay y Jamaica.
Por ahora, los cuestionamientos no alcanzan para torcer el rumbo del gobierno en la materia, dado que en el ministerio de Economía creen que las opiniones de los privados son exageradas. De hecho, en los primeros borradores del Presupuesto 2009, ya se planea repetir la misma pauta de inflación que se puso para 2008: un rango de entre 7% y 9% en el año.
Vuelven asambleas de productores agropecuarios
Respecto del campo, cabe consignar que los productores agropecuarios del interior del país comienzan a impacientarse nuevamente por la falta de avances en las soluciones de sus problemas pendientes. Así, transcurridos 25 días del rechazo de la resolución 125, el sector rural volvió a declararse en estado de alerta y movilización y en el interior del país ya se multiplican las asambleas.
El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, declaró a un importante medio de prensa los alarmantes motivos de esa actitud: "Seguimos sin tratar los temas pendientes y todo está igual o peor que el 10 de marzo pasado, porque los precios internacionales caen y los costos para producir suben enormemente. Se terminó la sensación de aire fresco que dejó la votación del Senado. Además, rodaron cabezas pero no llegaron cambios en la política". Biolcati añadió que "estos signos son malos y la gente está muy nerviosa. Todo está siendo discutido en asambleas del interior del país".
Por su parte, el secretario de Federación Agraria Argentina (FAA), Omar Barchetta, comentó que "la gente está muy preocupada" porque la ecuación se complica: "Volvimos al 10 de marzo con las retenciones, pero a valores de producción más bajos y con costos más altos". Además, "el cambio de funcionarios, que fue un hecho esperanzador, en la práctica no tuvo resultados (...) Esto no está nada bien y es muy probable que se adopten nuevas medidas de fuerza", anticipó. |