Mientras un proyecto de ley en curso en Chile para la reforma de la Corporación del Cobre (Codelco) continúa enfocado en cambiar la composición de su directorio, que aunque se modifique seguirá bajo control del gobierno, se han iniciado consultas con expertos de países vecinos, según las cuales el efecto de este tipo de cambios es menor en el crecimiento de las empresas.
La directora de privatizaciones del Banco Nacional de Desarrollo, Elena Landau, quien lideró el proceso de apertura de las gigantes brasileñas como Petrobras y Vale, señaló en Santiago que "la privatización total podría ser lo mejor para Codelco". Economista y abogada, Elena Landau es considerada en su país como el cerebro detrás del proceso de privatizaciones que vivió Brasil en la década de los 90.
Su opinión en el caso de Codelco es que sería mucho más eficiente si fuera una empresa privada. Pese a que Codelco aún es rentable, "pienso que la misma naturaleza de una empresa estatal es política. Debe atender las demandas políticas, debe tener cuidado de que lo que hace no afecte la inflación. Nuestra experiencia con Vale do Rio Doce ha sido impresionante, a nivel de crecimiento de la empresa y de réditos para el Estado. Ahora, a través de los impuestos, Vale aporta más al Estado que antes".
Carlos Langoni, renombrado economista brasileño, gestor de la privatización de Vale y ex presidente del Banco Central de Brasil, fue otro de los consultados y su enfoque mostró diferencias con Landau.
Longoni conoce de cerca el caso de Codelco por haber vivido más de cinco años en Chile, cree que la estatal chilena tiene poco tiempo que perder y aseguró que el modelo de Petrobras, en que la empresa abre su capital pero el Gobierno mantiene el control, sería más viable políticamente para la compañía cuprífera.
"Esta estrategia -según Langoni- le daría a Codelco la libertad de cualquier empresa para crecer, hacer adquisiciones, joint ventures y, eventualmente, transformarse en una empresa de minería más diversificada, que no se quede sólo con el cobre. La apertura es una estrategia que bien diseñada reportaría la posibilidad de crecimiento de Codelco y le daría condiciones más sólidas, una capacidad para comprar activos fuera de Chile, como lo ha hecho Vale. La idea de abrir los capitales de Codelco no sólo tiene una razón económica en un mundo globalizado, la empresa también va a ganar en transparencia".
"Codelco es una empresa que necesita ser transformada en una empresa global. Hoy es una empresa que en mi opinión no está aprovechando las posibilidades que da la economía global", añadió Langoni, quien recordó que "en el caso de Petrobras, la apertura obligó a la empresa a seguir un modelo de gobierno corporativo que tiene que ver más con la rentabilidad y no con lo político. Además para el mercado de capitales de Chile sería muy importante, la apertura de Codelco atraería a los inversionistas de todo el mundo".
Una pregunta que los chilenos no dejaron de hacerle fue sobre cómo vencieron la oposición política. "En esa época -respondió Langoni- hubo muchas críticas. Pero fue una estrategia muy interesante. Los empleados se transformaron en accionistas de la compañía, a un costo muy bajo, por lo que la mayoría de los sindicatos apoyaron la privatización".
El diario El Mercurio, al reseñar las distintas opiniones sobre la privatización de Codelco, recordó que si se revisan las cifras del desempeño de las principales empresas estatales de la región, se ve que en la última década, las que más han crecido son las brasileñas Vale y Petrobras, la minera privatizada y la petrolera, que aunque aún está bajo el control del Estado, abrió su capital a inversionistas privados. Quizás por eso Ecopetrol, la energética colombiana, siguió el mismo camino. En cambio, en México, el foco del debate sobre el futuro de Pemex se ha vuelto de carácter ideológico, por lo que no se enfoca en el centro que es la necesidad de modernizar la empresa y permitirle hacer nuevas inversiones. |