Suscríbase

Reciba diariamente nuestro newsletter con toda la información empresaria.

Contáctenos

Comuníquese con la redacción de EmpresasNews.

E-Mail: redaccion@

Recomendar

Recomiende EmpresasNews a un amigo.

 

Noticias

A RAÍZ DE LA OPOSICIÓN DE GRUPOS INDÍGENAS

Inversiones paradas en Chile por US$ 13.000 M

La consulta indígena se instauró tras un convenio con la OIT y comenzó a aplicarse en diciembre del año pasado, ocasionando la revisión de diversos proyectos de inversión cuando estos se sitúan en lugares cercanos a comunidades indígenas o en territorios considerados “ancestrales”.

16/9/2014

Hace dos semanas, se inició en todo Chile el proceso de Consulta Indígena para dar paso a la creación del Ministerio de Asuntos Indígenas.

Su implementación no ha sido fácil y, de hecho, ha registrado menor participación de la esperada, un problema que ya ha debido enfrentar el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), la primera institución que comenzó a aplicar este proceso, cuando los proyectos que evalúa pueden afectar a comunidades de pueblos originarios.

La obligación de consultar a los indígenas le fue impuesta a Chile por la ratificación del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) realizada por el Congreso en 2009.

Esta normativa internacional dispone que “se deberá consultar a los pueblos originarios, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”.

La consulta indígena se instauró con el nuevo reglamento del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), organismo que comenzó a aplicarlo en diciembre del año pasado en su revisión de los proyectos de inversión, cuando estos se sitúan en lugares cercanos a comunidades indígenas o en territorios considerados ancestrales.

Hasta ahora, el SEA ha liderado 15 procesos de consulta indígena (de ellos, nueve proyectos energéticos y cuatro mineros), que totalizan US$ 13.005 millones en inversiones.

Sólo cuatro de esos procesos lograron finalizar: los mineros Paguanta en Tarapacá y El Morro en Atacama, la línea de arranque y subestación eléctrica Neptuno en la Región Metropolitana y la ampliación de la Planta Arauco (MAPA) de Celco en Biobío.

Del resto, son los proyectos eléctricos los que más han sufrido con la lentitud de la consulta. Existen ocho proyectos de energía solar, eólica, hídrica y de transmisión cuyos procesos están “en curso” y que podrían extenderse, lo que se hace urgente ya que el país requiere de proyectos eléctricos que compensen el crecimiento de la demanda energética, más aún si se trata de energías limpias.

Los otros dos proyectos son mineros y representan por sí solos 3.000 millones de dólares de inversión (la continuidad operacional de Cerro Colorado de BHP y el proyecto RT Sulfuros de Codelco).



 

Presentación

Tamaño de letra Tamaño de letra Tamaño de letra Tamaño de letra Imprimir

Firenox Internet