El presidente de Fundación Telmex y uno de los empresarios más influyentes del mundo, Carlos Slim, se mostró hoy optimista por las expectativas de América Latina, aunque advirtió que hay que tener en cuenta los efectos de la especulación de las materias primas, empezando por el petróleo y alimentos que han escalado a precios "inexplicables".
Slim también alertó sobre la necesidad de que las economías de los países latinoamericanos crezcan de forma "adecuada", con instituciones sólidas y sobre todo, con economías que inviertan en combatir la pobreza e incorporen a los "marginados" al estado del bienestar. "No es una cuestión ni ética ni moral, es una necesidad económica", aseguró Slim, en el transcurso de su ponencia 'Europa y América Latina; Política y Empresa", celebrada en el transcurso de unas jornadas empresariales en España.
Slim definió el papel de las empresas nacionales e internacionales y las describió como "un ejército moderno que paga impuestos", que ya no conquistan un territorio, sino mercados. Al respecto expresó, poniendo como ejemplo a España, que "hoy la verdadera fortaleza de los países son las empresas".
Ahondando en América Latina, destacó que algunos países afortunadamente han empezado a romper la barrera del subdesarrollo, como Brasil, México, Chile y Argentina. Slim constató que en los países latinoamericanos son "atractivos", tienen potencial, con una clase media creciente. Aún así, advirtió que "podemos crecer más de lo que crecemos".
Recordó que en todos estos países son distintos y puso como ejemplo México, su país, donde criticó la tecnocracia del pasado, aunque celebró que ahora se estén tomando medidas anticíclicas.
Slim estuvo acompañado en su ponencia junto al ex presidente del Gobierno, el socialista Felipe González, quien dijo tener "una visión menos optimista" sobre Latinoamérica. González lamentó el retraso que acusan las instituciones y aseguró que algunos países se enfrentan a desafíos importantes, apostando por una economía más abierta y menos intervencionista. |