Según un informe difundido hoy por el Banco de España, el Producto Interno Bruto (PIB) de ese país registró en el tercer trimestre un retroceso del 0,2% respecto del trimestre anterior, por la fuerte moderación de la demanda interna -consumo e inversión- y por la inestabilidad de los mercados financieros, en tanto que el desempleo ha vuelto a ser, después de una década, el más alto entre los países de la Unión Europea (UE), por ahora con una tasa de 11,9%. La caída intertrimestral produjo que el crecimiento interanual del PIB fuera sólo del 0,9 por ciento, la mitad que el registrado en el segundo trimestre.
Se trata del primer registro intertrimestral negativo de la economía española desde el segundo trimestre de 1993, en que se produjo el último descenso del crecimiento, cuando el PIB cayó un 0,3%.
El incremento de la inflación y del desempleo, así como el descenso del consumo son los factores que apunta el Banco de España para explicar el crecimiento negativo de la economía. La caída del consumo se explica por "la pérdida de confianza (...) generada por la delicada situación de los mercados financieros internacionales y por el empeoramiento de las perspectivas macroeconómicas".
"La destrucción de empleo y las elevadas tasas de inflación han moderado el ritmo de avance real de la renta bruta disponible de los hogares", alega la entidad. A esto hay que añadir el fuerte endeudamiento de las familias españolas y el endurecimiento de las condiciones para conseguir créditos bancarios.
El desempleo, que se situó por debajo de 8% en 2007, subió a 11,9% de la población activa en el tercer trimestre del año, y la previsión del Fondo Monetario Internacional (FMI) es que aumente a 14% en 2009. La pérdida de empleos está afectando principalmente al sector de la construcción, que en la última década creció a nivel de burbuja también en España, con construcción desenfrenada de viviendas para especulación a muy altos precios y jugosos beneficios para las empresas. En este sector la desocupación subió un 13% en el tercer trimestre frente al del año pasado, período en que 256.100 personas se quedaron sin trabajo en la construcción.
En cuanto a la inflación, caballo de batalla junto al desempleo de la economía española, pasó de estar alrededor de 2%, cifra recomendada por la Unión Europea (UE), a superar el 5% interanual en julio.
Con estos datos, España podría encontrarse al borde de la recesión, pues ya registra al menos dos trimestres consecutivos de descenso del PBI, mientras expertos vaticinan una mayor desaceleración de la economía en los próximos meses. |