El estudio, elaborado mediante 2.700 entrevistas a altos ejecutivos de empresas de 26 países desarrollados y en vías de desarrollo recogidas en el Índice de Fuentes de Soborno (IFS) que realiza esta organización, revela que uno de los sobornos preferidos entre las compañías españolas es el de pagar a funcionarios públicos con el fin de "acelerar las cosas". También se recurre con frecuencia a las relaciones personales o familiares para obtener contratos públicos. El menos común es el realizado a políticos de alto nivel o partidos políticos.
Según el catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Manuel Villoria Mendieta, las empresas españolas "no salen mal paradas" por los encuestados en Medio Oriente y Africa, mientras que, en el caso de América Latina, los ejecutivos de la zona consideran a las compañías españolas como "las más propensas a sobornar cuando hacen negocios en la región", sólo superadas por China.
Las empresas de las potencias económicas emergentes están entre las que más sobornan al hacer negocios en el extranjero, según los resultados del informe, publicado en España por el diario El Mundo. El indicador sitúa a Rusia (5,9), China (6,5), México (6,6), India (6,8), Brasil (7,4) e Italia (7,4) al frente de la lista. Bélgica y Canadá son los países con compañías menos propensas a sobornar en el extranjero, ambos con una puntuación de 8,8 sobre 10, seguidos de Holanda y Suiza, con 8,7 puntos, respectivamente.
Los sobornos -y otros métodos de corrupción- constituyen nada menos que "el 10% del costo total de hacer negocios en el extranjero", apuntó el director gerente de TI, Cobus de Swardt.
Por sectores, el IFS refleja que las empresas de obras públicas y de la construcción son las más propensas a los sobornos "relacionados con una decisión concreta", mientras que los sectores financieros están implicados en "la captura del Estado", según ha especificado el presidente de TI-España, Jesús Lizcano. Por el contrario, los sectores más transparentes son la agricultura, la pesca y la manufactura ligera.
El IFS constata asimismo que, aunque la mayoría de los países más ricos del mundo ya han suscrito la prohibición del soborno en el extranjero con la firma de la Convención de la OCDE contra el soborno transnacional, un 75% de los ejecutivos de empresas entrevistados demostraron "un escaso conocimiento" del documento. |