El grupo industrial japonés Hitachi anunció en Tokio el despido de siete mil trabajadores en sus secciones electrónicas por la crisis que le ha hecho prever una pérdida anual neta exorbitante de 700.000 millones de yenes (7.830 millones de dólares). Hitachi informó que ha constatado "un descomunal descenso de la demanda a partir del mes de noviembre" en numerosas actividades (compuestos y materiales electrónicos, telecomunicaciones, equipamiento para automóviles, materiales, etc.).
Por su parte, Nippon Electric Co (NEC) informó que despedirá a veinte mil empleados en sus filiales de todo el mundo. Esta gigante de la electrónica, al igual que muchas otros conglomerados del mismo sector en el país oriental, intenta de ese modo mantenerse a flote luego de grandes pérdidas por la crisis global sufridas en los últimos meses.
Japón, la segunda economía del planeta, había anunciado en diciembre caídas espectaculares de la producción industrial (-9,6% en un mes), del consumo (-,6%) y una subida hasta el 4,4% del desempleo, un récord en años. "El problema es muy serio", reconoció el ministro japonés de Economía, Kaoru Yosano. "Es imposible predecir cuándo la economía se recuperará porque el problema no es sólo nacional sino global", declaró.
Según el panel de asesores económicos del gobierno japonés, encabezado por Hiroshi Yoshikawa, Japón está en recesión desde hace 14 meses. El panel declaró que Japón habría caído en recesión en octubre del 2007, poniendo fin a la expansión económica más larga en ese país desde la Segunda Guerra Mundial.
Los analistas estiman que la economía nipona registrará ahora su peor trimestre desde la crisis del petróleo de 1974, acentuado por los malos resultados de sus empresas.
Las compañías redujeron la producción de autos, electrónicos y maquinarias, mientras que la inflación subyacente anual se moderó al 0,2 por ciento. "La inflación minorista estructural será negativa pronto, pero debemos ver si el empeoramiento de la economía empuja a Japón a una espiral deflacionaria, incluso pese a que el banco central de Japón no ve señales de que eso esté ocurriendo", dijo Tatsushi Shikano, economista de Mitsubishi UFJ Securities.
Se prevé que el PIB japonés, que se conocerá en febrero, muestre que la economía del país cayó a un ritmo de dos dígitos.
En el área empresarial, Hitachi prevé pérdidas de 7.800 millones de dólares para su año fiscal hasta marzo, por lo que anunció el ya mencionado recorte de empleos. El gigante electrónico NEC, por su parte, estima en 3.200 millones de dólares sus pérdidas.
Sony Corp reportó un resultado negativo en su tercer trimestre fiscal y reiteró que espera una pérdida anual récord, también por caída de la demanda y alza del yen, mientras que su rival Nintendo Co redujo su pronóstico de todo el año por segunda vez en tres meses.
Toshiba Corp, por su parte, planea bajar costos por 3.300 millones de dólares el próximo año fiscal mediante una reducción del gasto de capital y el despido de trabajadores, tras advertir que se encamina a su peor pérdida anual. El segundo mayor fabricante mundial de memorias NAND, junto al líder de la industria Samsung Electronics, luchan contra una desaceleración que ya lleva casi dos años, causada por un exceso crónico en la oferta y una cada vez más débil demanda de cámaras digitales y otros aparatos electrónicos.
La segunda aerolínea nipona, All Nippon Airways (ANA) también prevé grandes pérdidas durante este año y Honda Motor dijo haber sufrido una caída del 89% de sus beneficios netos en el tercer trimestre fiscal.
El segundo banco del archipiélago, el Mizuho Financial Group, anunció a su vez pérdidas de 565 millones de dólares en los últimos nueve meses de 2008. |